El fiasco de las hipotecas de alto riesgo, la quiebra de la industria bancaria, el creciente desempleo… Son síntomas del agotamiento del capitalismo en su forma más virulenta, basado en la privatización de los recursos, en un poder ilimitado por parte de las grandes corporaciones, en el fomento de una deuda tan extrema que nos convierte en esclavos de hecho.
John Perkins, que se llama a sí mismo “ex gángster económico” y que durante años trabajó para una consultoría internacional fomentando el endeudamiento de los países más pobres, conoce de primera mano las consecuencias de las políticas económicas depredadoras: deudas insostenibles, hambre, degradación ambiental, condiciones de trabajo infrahumanas… Con nombres propios y datos concretos, nos interna en los más oscuros recovecos de un sistema que practica la injusticia global. Pero también aporta una nueva visión proponiendo estrategias para que cada uno de nosotros contribuya a crear una economía más justa, cuyos beneficios ayuden a crear un mundo sostenible, igualitario y en paz.
Nos toca a nosotros decidir. ¿Queremos vivir en un mundo gobernado por unos cuantos millonarios que agotan los recursos del planeta para satisfacer sus apetitos insaciables? ¿Vamos a soportar más deudas, privatización y mercados al servicio de ladrones de guante blanco que actúan al margen de cualquier regulación? ¿Criaremos a nuestros hijos en un mundo donde menos del 5 por ciento de la población consume más del 25 por ciento de los recursos? ¿O vamos a exigir una economía social y medioambientalmente sostenible, basada el tipo de organizaciones que participa en los mercados verdes o que se compromete con el comercio justo? ¿Un mundo que promueva energías limpias y economías locales? La respuesta no la tiene Barak Obama. Ni ningún otro político. Nosotros tenemos la última palabra.
El autor
John Perkins es autor de Confesiones de un gángster económico y La historia secreta del imperio americano. En ellas narraba en primera persona la explotación y el expolio sistemático a que son sometidos los países más pobres en beneficio de las grandes multinacionales. Hoy es fundador y director de las organizaciones Dream change y Pachamama Alliance, en pro de la paz y la sostenibilidad.
“Llevamos mucho tiempo mirando hacia otro lado –dice el autor-. No quisimos ver más allá de nuestras carteras. Mientras, la gente sufría abusos en las fábricas de Nike en Indonesia o de Coca-cola en Colombia. No quisimos oler el humo que ahogaba las ciudades chinas donde nuestros artilugios eran fabricados. Preferimos creer en un sistema donde millones de niños trabajaban como esclavos en condiciones infrahumanas. Donde un continente, África, gastaba cuatro veces más en el pago de deudas que en asistencia médica. Hoy, padecemos sus consecuencias: nos encontramos presos en una jaula de deudas.”
Colección: TENDENCIAS

